El milagro del Pare Pere que dio origen a la Festa Major de Dénia
La Cofradía de la Santíssima Sanc, fundada en 1587, y la tradición del fraile dianense Fray Pere Esteve explican el nacimiento de una de las celebraciones más arraigadas del verano en la ciudad.
Cada mes de julio, Dénia se transforma. La ciudad cambia de ritmo, se llena de música, pólvora y ambiente festivo, y celebra su Festa Major como una de las citas más esperadas del calendario local. Pero detrás de los actos populares, de los Bous a la Mar y de la alegría compartida en las calles, se encuentra una historia antigua, marcada por la devoción religiosa, la memoria colectiva y un episodio que la tradición ha convertido en milagroso.
El origen de esta celebración se remonta a 1587, año en que se fundó la Cofradía de la Santíssima Sanc en la calle Loreto. Aquella iniciativa supuso el primer gran paso en la consolidación de una devoción que acabaría ocupando un lugar central en la vida religiosa de la ciudad. En un tiempo en el que las cofradías articulaban buena parte de la vida espiritual y social, la de la Santíssima Sanc asentó las bases de una fiesta que ha sobrevivido al paso de los siglos.
La tradición, sin embargo, sitúa el momento decisivo en 1633. Según el relato popular, Dénia sufría entonces los efectos de una grave epidemia que golpeaba a buena parte de la población. En ese contexto apareció la figura de Fray Pere Esteve, el conocido Pare Pere, fraile dianense muy querido por el pueblo y recordado por su humildad, su cercanía y su vínculo con la ciudad.
La historia cuenta que el religioso organizó una misa en la que bendijo unos panes para repartirlos entre los enfermos y, después, hizo sacar en procesión la imagen de la Santíssima Sanc de Crist. Poco después, siempre según la tradición local, la enfermedad remitió de forma casi inmediata. Aquel episodio quedó grabado en la memoria colectiva como un milagro y reforzó de manera definitiva la devoción a la imagen, que pasó a convertirse en el eje espiritual de la festividad.
Con el paso del tiempo, aquella solemnidad de carácter religioso fue evolucionando hasta dar lugar a una fiesta mucho más amplia, abierta y popular. La actual Festa Major mantiene su raíz en la Santíssima Sanc, pero ha sabido incorporar elementos festivos que la han convertido en un gran acontecimiento ciudadano. Música, pólvora, carrozas, actos taurinos y celebraciones en la calle forman hoy parte de un programa que reúne a vecinos y visitantes en torno a una misma identidad compartida.
Entre todos los actos, los Bous a la Mar han alcanzado una especial proyección y se han consolidado como uno de los símbolos más conocidos de la fiesta. Junto a ellos, el desfile de carrozas y otros eventos multitudinarios han contribuido a reforzar el carácter participativo de una celebración que combina tradición, espectáculo y sentimiento de pertenencia.
La Festa Major de Dénia es, en definitiva, el resultado de una larga evolución histórica. Nacida de la fe, fortalecida por la tradición y adaptada a los tiempos modernos, ha pasado de ser una solemnidad religiosa para convertirse en una de las grandes fiestas del verano valenciano. Y sigue siendo, todavía hoy, una expresión viva de la memoria y la identidad de la ciudad.
Por Pedro Fuentes Caballero






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