Breves apuntes históricos sobre la Lengua Valenciana

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BLOG Breve Historia De La Lengua Valenciana

Escrit per Juan Benito Rodriguez y Manzanares

Juan Benito es un escritor, articulista, poeta, creador de la Rima Jotabé y codificador de la lengua artificial Valjove. Además es uno de los grandes defensores de la verdad histórica de la lengua valenciana y una persona muy activa en el ámbito cultural valenciano.

15 de February de 2024

Breves apuntes históricos sobre la Lengua Valenciana

 

A modo de introducción

En este breve estudio sobre la lengua valenciana, quiero exponer de manera clara y documentada que, la multi centenaria lengua valenciana, se desarrolló de una manera natural, tal y como lo hacen todas las buenas lenguas del mundo, codificándose la misma con el paso de los cientos de años de su impresionante historia, hasta que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, intereses políticos y económicos la politizaron y desvirtuaron, siendo así como ha llegado la misma al momento actual.
Pero aun a pesar de eso, sigue viva, como apuntaba el gran Constantí Llombart (1848-1893) en su libro «Los fills de la morta viva» publicado en 1879, refiriéndose a la lengua valenciana, que, aunque los citados interesas la quieren matar, sigue estando tan viva como siempre ha estado y estará.

 

Inicios de las lenguas romances

El latín vulgar, que fue la forma del latín que se extendió en todo el imperio romano, en las diferentes provincias del mismo donde se consolidó como lengua vehicular, fue tomando unos giros propios que se convirtieron en unas importantes diferenciaciones léxico-gráficas-lingüísticas, y de estas diferentes formas de consolidarse el latín vulgar en las provincias del imperio romano, se derivaron las llamadas lenguas romances.
La sociolingüística actual explica este efecto de manera clara en los siguientes términos:

Una misma lengua hablada en varios lugares separados físicamente y sin conexión lingüística entre ellos, llegarán a tener en cada lugar, unos giros, expresiones y vocabulario propio, que hará que, en cada territorio se llegue a hablar de manera diferente a todos los demás, dando lugar a lenguas diferentes y diferenciadas.

De esta manera, con el paso de los años, de los siglos, del latín vulgar derivaron unas nuevas manera de hablar que tomaron consciencia de ser lenguas diferentes y diferenciadas de todas las demás. Así surgieron lenguas como el valenciano, ibicenco, mallorquín, francés, italiano, occitano, portugués, rumano, aragonés, gallego y multitud de lenguas más.
Desde que la lengua valenciana, y las diferentes lenguas romances que derivaron del latín vulgar hicieron su aparición, tomando consciencia de ser lenguas independientes y diferenciadas, cada una de ellas evolució de manera libre y autosuficiente con respecto a todas las demás lenguas, teniendo cada una de ellas sus propios giros, palabras y expresiones; formas de pronunciación y vocalización de los fonemas; particularidades lingüísticas y gramaticales y otros supuestos lexicográficos… y todo ello fue haciendo que cada lengua cobrara vida propia y evolucionara en relación a su territorio, según iban marcando los hablantes de cada lengua, que son realmente quienes construyen su lengua día a día, y no el poder político, el cual jamás debe interferir en el ámbito lingüístico.
Mas, es de pura lógica pensar que, al provenir todas las lenguas romances de la misma lengua madre, el latín vulgar, casi por imperiosa necesidad, deben parecerse en mayor o menor medida al compartir iguales raíces para las palabras e incluso por la fonética de pronunciación de las mismas, llegando incluso al extremo de compartir algunas palabras literalmente o siendo estas muy similares.
Para ejemplificar lo dicho, pondré como ejemplo algunas palabras:

Valenciano – Francés – Italiano

Menjar – Manger – Mangiare
Formage – Fromage – Formaggio
Finestra – Fenetre – Finestra

En el último ejemplo «ventana», podemos comprobar que incluso la grafía es idéntica en valenciano y en italiano.

 

Nuevas lenguas. Las lenguas romances

Lo dicho dio lugar a que, cada lengua nueva, desarrollada en cada uno de los asentamientos donde se habló el latín vulgar, fueran tomando un gran arraigo entre las personas de los diferentes asentamientos, y esto, con el paso de los años, de los siglos, se consolidó como la base del idioma hablado en cada uno de esos territorios, sintiéndose los habitantes de los mimos completamente identificados con sus diferentes formas de hablar.
De esta manera, la evolución que en cada territorio tomaron las diferentes lenguas romances, con el devenir del tiempo, se denominaron con el nombre del territorio que las había visto nacer y las acogía como lengua propia y vehicular de esos territorios. Así, la lengua que se desarrolló en el Reino de Valencia se denominó valenciano; la lengua que se desarrolló en el Reino de Aragón, se denominó aragonés; la lengua que se desarrolló en la Occitania se denominó occitano y, así con todas las lenguas romances que se desarrollaron en un lugar en concreto.
Es absolutamente imprescindible comentar que, cada lengua romance nueva, contó también con influencias de otras lenguas ya consolidadas, de las cuales tomaron todo tipo de préstamos léxico-gráficos.
En el caso concreto de la lengua valenciana, la misma cuenta con muchos préstamos de lenguas como el árabe, el fenicio, el griego, el bereber y otras muchas.
Como apunte imprescindible, pero breve, comentar que, en la lengua valenciana, la mayoría, por no decir todas las palabras que comienzan por el sufijo «beni-», que significa «clan» o «casa de», son de origen árabe, como así lo demuestran los topónimos:

Benifayó
Benicalap
Beniparrell
Benimarfull

También es necesario apuntar que, hemos de tener presente que, en los territorios fronterizos es frecuente que se produzca un intercambio cultural, en el cual también se incluye la lengua, pudiendo en esos citados territorios utilizarse palabras de las diferentes lenguas a ambos lados de la frontera, con sus giros, modismos y todos los supuestos ya citados, sin que esta situación altere en absoluto, el valor intrínseco y la pureza de cada lengua.
Con respecto a la lengua valenciana, por la importancia que tuvieron en su momento, es imprescindible hablar de las jarchas, constituidas por unos pocos versos compuestos en romance valenciano que se situaban al final de unos poemas más extensos compuestos en árabe o hebrero denominados moaxajas.
Y, por supuesto, multitud de elementos más que fueron conformando lingüísticamente la lengua valenciana con el paso de los siglos, y todo lo dicho se corresponde con la evolución normal de una lengua sea esta la que fuere, en esta caso en concreto la lengua valenciana, desde sus inicios hasta el momento actual.
Pero en ocasiones la evolución normal y natural de una lengua, se ve drásticamente alterada por los intereses de diversas personas, entidades, partidos políticos e instituciones, haciendo que sea la política la que defina el natural desarrollo de una lengua, imponiéndose la política en el natural devenir de esa lengua.

 

Cuando la política irrumpió en la lengua valenciana

Así, tomando el anterior párrafo como base de estos breves apuntes históricos de la lengua valenciana, voy a centrarme principalmente, casi en exclusiva, en la encarnizada lucha y continuos ataques que, desde antiguo la está sometiendo el poder político que emana de lo que hoy en día es la comunidad autónoma catalana, en su desmedido y enfermizo afán de fagocitar a la dulce lengua valenciana y hacerla desaparecer.
Esto, simplemente es por el motivo de que esta comunidad autónoma de España, nunca ha sobresalido por nada de manera natural y, menos aún en el ámbito literario y cultural, ya que ni siquiera a día de hoy cuenta con más de dos literatos con algún tipo de renombre por poco que este sea; por lo tanto, para que esta región española pueda tener una historia literaria y un pasado cultural, ha tenido que emprender la cruzada política de apoderarse de la impresionante lengua valenciana, la primera lengua del mundo en tener un Siglo de Oro, y además, de todos sus literatos, ya sean poetas, novelistas, dramaturgos, ensayistas, poetas festivos…
Pero, todos los buenos historiadores que saben buscar en las fuentes correctas, y no están a sueldo de la citada región española, conocen de sobra todas las mentiras y artimañas que esta triste región ha utilizado y utiliza para intentar lograr su fin, el de tener una ilustre historia literaria y cultural que, en realidad no es otra que la impresionante e ilustre historia literaria y cultural del Reino de Valencia y de la lengua valenciana.

 

Esplendor de la lengua valenciana

 

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Imagen 1
Sor Isabel de Villena – Vita Christi IMG1

Mas, para meternos de lleno en nuestro recorrido por algunos apuntes históricos de la lengua valenciana, debemos conocer lo que vamos a desarrollar y poner en valor; la lengua valenciana.

Y, para ser rigurosos con la historia, no podemos hablar de lengua valenciana desde el momento en que el cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico (180 a.C.-113 a.C.) fundó en 138 a.C. la ciudad de «Valentia», topónimo que, con el devenir de los siglos, derivaría en el topónimo actual, «Valencia», pues en ese momento se hablaría el latín vulgar, como ya he citado.

Pero sí podemos hablar de que durante toda la Edad Media, que es el periodo situado entre los siglos V y XV, se fue gestando el caldo de cultivo de lo que sería la lengua valenciana tal y como la conocemos hoy en día.

De esta manera, iniciaré nuestro viaje al final de la Edad Media, más concretamente en el final del siglo XIV, todo el siglo XV, y añadiendo también el principio del siglo XVI, pues fueron los siglos en los que la lengua valenciana sorprendió al mundo entero con su inconmensurable y grandioso Siglo de Oro y todos sus brillantes literatos.

En este punto es preceptivo comentar que el valenciano arcaico o medieval, el que dio origen a su Siglo de Oro, encontramos una característica que será muy importante en el devenir de la lengua valenciana y, esto es que la misma no utilizaba ningún tipo de acentuación gráfica, ni siquiera la diacrítica, entendiendo a qué acepción hacía referencia cada palabra por el contexto en el que estaba escrita.

Como ejemplo de ausencia de acentuación gráfica, comparto una página del libro «Vita Christi» máxima obra de Sor Isabel de Villena (1430 – 1490), en la que podemos ver marcada con una flecha en rojo la palabra «concepcio», sin tilde en la «o» del final de la palabra. (imagen 1).

Hoy en día esa palabra, según la normativa oficial de la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), se escribe con tilde en la última «o», «concepció», pues al valenciano moderno, se le ha introducido un sistema de acentuación gráfica, que en su momento fue bastante polémico y abrió una gran brecha entre los valencianos y valencianistas que utilizamos la lengua valenciana, derivando en dos grupos de hablantes, «los que acentuaban», y «los que no acentuaban». Actualmente este tema está totalmente superado aunque no resuelto, y tan sólo conviven en armonía ambas posturas respetándose la una a la otra.

 

 

La lengua, un elemento vivo

Ahora bien, la lengua es un elemento vivo y va cambiando y modificándose con el paso de los años, a causa de los modismos y otros supuestos que los hablantes de cada lengua van introduciendo en la misma. Pero, cada lengua, para gestionar correctamente todas las modificaciones y préstamos de todo tipo que se le van introduciendo, necesitan de unas normas, unas directrices para ser utilizada de manera que todos los hablantes de la misma lengua, puedan utilizarla con la tranquilidad de que otro hablante de esa misma lengua le va a entender, y esto se consigue gracias a la gramática de cada lengua, la cual incluye, entre otros supuestos, la ortografía y la flexión verbal.
Para este tipo de menester de normativización léxico-gráfico de la lengua, en la mayoría de las ocasiones se dispone de una entidad que vela por la integridad de la lengua, y en el caso de la lengua valenciana en un principio fue Lo Rat Penat (Sociedad de amadores de la lengua valenciana) entidad creada en 1878. Y, actualmente realiza esta actividad la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), fundada el 20 de enero de 1915 por la Excelentísima Diputación Provincial de Valencia, aunque su nombre inicial fue de Centre de Cultura Valenciana.
Aunque en ocasiones, podríamos convenir que, algunas de las directrices de la gramática no recogen directamente el habla de sus hablantes, sino que, simplemente se deciden y son consensuadas por el grupo de personas de esa entidad de confianza que normativiza la lengua.
Como ejemplo de ello cabe comentar que, en un momento dado, se decidió suprimir las «h», intercaladas en mitad de las palabras, excepto las que conformaban el dígrafo «ch», y estas desaparecieron de todas las palabras que la utilizaban.

Como ejemplo la palabra «raho», que pasó a escribirse actualmente «raó».

También en otro momento dado, se decidió sustituir las conjunciones copulativas «y, e» que se utilizaron en el Medievo, por la «i».

Mas, las entidades encargadas de normativizar la lengua, no deben inventársela ni imponer nada, sino, como decía más arriba, recoger el sentir del pueblo y la forma en cómo este habla su propia lengua, y darle formato académico, cosa que entidades como la catalanista Academia Valenciana de la Lengua (AVL), de la cual hablaré extensamente más adelante, nunca ha llegado a entender o mejor dicho, nunca ha querido entender, pues está siempre atenta de lo que le diga su amo, el Institut d’Estudis Catalans (IEC), y no lo que clama a gritos el pueblo valenciano, como debería ser.

 

El Caballo de Troya. Las bases de Castellón

El 21 de enero de 1932, en Castellón de la Plana se firmaron unas bases que se denominaron, «Bases per a la unificació de l’ortografia valenciana» (1), las cuales realmente fueron el Caballo de Troya con el que comenzaron a instaurar de una manera oficial el catalanismo y las normas catalanas en la lengua valenciana, comenzando a florecer el germen de que la lengua valenciana y catalán eran la misma lengua. Cosa que está muy lejos de la realidad, diametralmente opuesto a la realidad.
Como muestra de lo antedicho, quiero apuntar, con las palabras de Manuel Sanchis Guarner (1911-1981), quien fue expulsado de Lo Rat Penat por traición, al posicionarse en favor de la unidad de las lenguas valenciana y catalana, el cual reconoce en la obra «Gran Enciclopedia de la